Apple ProRes 422 HQ

Por Alfonso Sánchez Calvo
2020-09-09

En pocas palabras. Nuestro estándar de grabación de vídeo es muestra de compromiso con la mayor calidad.

En VÓRTICE realizamos todas nuestras producciones audiovisuales por medio de cámaras de Cinematografía Digital, a resoluciones de Ultra Alta Definición (2.5K, 4.6K, 8K, …).

Asimismo, siempre fieles a nuestro compromiso con la mayor calidad, hemos adoptado como estándar de grabación de vídeo el codec Apple ProRes 422 HQ, con una resolución de imagen a 4K de 4096 x 2160 píxeles.

ProRes es una familia de codecs intermedios de vídeo comprimido, es decir, destinados a un uso profesional durante la edición y postproducción de vídeo, y no para la difusión a espectador final.

Más concretamente, Apple ProRes 422 HQ ofrece compresión visualmente sin pérdida de la señal de vídeo, gracias a que soporta 10 bits de profundidad de color, mientras conserva todas las características de la imagen a lo largo de varias generaciones de decodificación y recodificación. Además, al tratarse de un formato comprimido requiere sistemas de trabajo y de almacenamiento mucho más ligeros, en comparación con los necesarios para procesar vídeo sin compresión (vídeo RAW o en bruto).

Para mostrar las bondades de este formato de grabación, hemos preparado un ejemplo entorno a la atractiva estética del motociclismo, contando con la inestimable colaboración de un piloto profesional, amigo nuestro.

Buscando poner a prueba la capacidad de registro tanto del sensor de la cámara (Blackmagic BMPCC4K en este caso) como del codec, planteamos una grabación ágil y minimalista, con cámara en mano, en un parking no especialmente bien iluminado, contandotan solo con la fuente de luz natural. Para poner las cosas incluso más "interesantes" decidimos forzar aún más a la cámara, grabando en cámara lenta (60 fps).

Si bien la diferencia entre luces y sombras era extrema en algunos momentos, tras inspeccionar el metraje podemos asegurar que el resultado atestigua que, tanto sensor como codec, registran las diferencias y matices de luz y color, manteniendo en todo momento un alto rango dinámico (13 stops). Gracias a ello se mantiene intacta la información de la imagen a un nivel más que suficientemente, tanto en las bajas como en las altas luces.

Todo ello, no debemos olvidarlo, grabando al doble de fotogramas que precisa en una producción estándar, lo que garantiza aún mejores resultados para las producciones habituales a 24, 25 o a 30 fotogramas por segundo.

En todo caso, como una imagen (tras otra) vale más que mil palabras, os invitamos a juzgar el resultado.

A partir del metraje grabado con un perfil de imagen plano, es decir, sin ningún tratamiento específico, al fotograma que podéis ver a continuación se le ha aplicado una corrección básica de niveles de brillo y contraste. De este modo el Director de Fotografía podrá conseguir más adelante, ya en postproducción, la estética que mejor se ajuste a la naturaleza y personalidad del proyecto concreto.

Por otra parte, la profundidad de color de 10 bits que ofrece el codec Apple ProRes 422 (HQ), es más que suficiente para una postproducción agresiva sin que aparezcan artefactos visuales, tal y como se aprecia en la siguiente imagen.

Asimismo, en el siguiente detalle del mismo fotograma, se aprecia claramente la definición alcanzada en el metraje original 4K. En virtud de ello podemos afirmar que los fotogramas extraídos de estas grabaciones pueden imprimirse hasta un tamaño DIN-A3 con resolución fotográfica (300ppp) y a tamaños muy superiores para cartelería de gran formato mediante plotters a 72ppp.

Obsérvese también que, aún grabando con una sensibilidad de 3200 ISO, el ruido presente en la imagen es muy aceptable y su textura se mantiene convenientemente orgánica. Apréciese en la imagen inferior como las zonas de altas luces, en lugar de verse “quemadas” todavía existe información hábil, y al mismo tiempo, en las partes de sombra el detalle se mantiene sin empastarse y sin presentar un nivel de ruido grosero o con artefactos visuales en forma de patrones geométricos.

Por último, destacaremos el tratamiento del color que resulta muy natural, y junto al uso de lentes Canon de 35mm con aperturas de diafragma de entorno a f1.8 proporcionan a la imagen un aspecto cálido y un efecto de desenfoque (bokeh) muy agradable e intimista.

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